sábado, 22 de septiembre de 2012

Capitulo 11


LIBÉRATE

La mañana volvía a abrumar a todos los residentes del sur de San Petesburgo, la nieve caía con fuerza más aún esa mañana ya que un frente de peor tiempo se aproximaba… el clima estaba empeorando a medida que el invierno se suponía debía llegar a su fin.

En ASO, Xavier permanecía revisando los informes y dejando a cargo al señor Klabin ya que él saldría de viaje para arreglar unos asuntos fuera del país, tal vez también lejos del continente. Nadie sabía a donde iría el anciano. De todos modos dejaría a su mejor hombre a cargo y podría estar seguro que las cosas no se saldrían de control, al menos no de inmediato. Era jueves, Xavier regresaría el próximo viernes…

        Si las cosas se complican no dudes en tomar cartas en el asunto.
        Descuide, señor. Todo estará bien – sonrió Klabin.
        Confío en ti, Bosch – encogió sus ojos.

Asintió con plena seguridad de que todo estaría bien… más que mal tenía un gran poder de mando y nunca nada le había salido mal, pensaba que esta situación sería fácil; pero se equivocaba medio a medio.

Xavier abandonó ASO en la mañana de ese día, sin mucho equipaje visible desapareció en un taxi oscuro que vino por él hasta la puerta de la empresa. Mientras eso ocurría, Krauss y Blair ingresaban al edificio listas para lo que el día podía presentarles, se estaban acostumbrando a las cosas locas… bueno Krauss no, sino más bien la psicóloga que poco sabía de la vida de un asesino.

Klabin no perdió el tiempo y llamó a la pelirroja a la oficina para charlar sobre cosas que pasarían esta semana y que claramente le incumbirían a ella, ya que tenía un castigo encima y no podría salir del país. Entonces el hombre tomó la gran decisión de mantenerla en una misión de encubierta que estaba planeada para una de las nuevas integrantes en ASO, en otras palabras debía realizar una misión para principiantes.

Debía hacerse pasar por una modelo que quería emprender en el rubro para luego mezclarse con la alta etiqueta y asesinar al líder de una organización que se encargaba de sobreexplotar a trabajadores rusos de pocos recursos para costear los lujos que se necesitaban en su organización. En resumidas cuentas: un estadounidense explotador que debía ser eliminado.

Phoenix debía encargarse de cobrar justicia con sus propias manos, el problema es que dicha misión tenía una duración de aproximadamente dos semanas y debía seguir los requisitos al pie de la letra si no quería fallar. La misión en sí era bastante complicada, y sólo se le había asignado a una principiante porque era seguro que fallaría y acabaría muerta. Krauss podría realizarla tal vez en menos tiempo.

        ¿Cuándo comienzo?
        Hoy mismo, pero necesito que vayas con Lewis – la miró desde el escritorio de Xavier.
        ¿Con Lewis, por qué…? – se extrañó.
        Pues Xavier dijo que no querías trabajar con Smirnov, además el resto de tu equipo está ahora mismo en una misión cerca de Alemania… Lewis es el único que está cerca. Y si no mal recuerdo… fue con él con quién te fugaste a Irlanda ¿no? – sonrió insinuando algo.
        Es una decisión estúpida ¿lo sabes, no? – sonrió la chica.
        Lamentablemente el que decide eso soy yo… tú sólo debes obedecer, cabeza roja – sonrió ampliamente – Ve a preparar tus cosas. Los archivos están sobre tu escritorio.

Miró detenidamente a Klabin mientras expulsaba aire caliente por su boca un poco molesta, suspiró. Salió de la oficina luego de aquella charla y se encontró con Samantha que la esperaba ansiosa; tan solo la ignoró y siguió su camino hasta dicho archivo que efectivamente se encontraba en su cubículo. Lo leyó con atención y no podía creer que su castigo fuera tan terrible, no le gustó para nada todo lo que debía hacer para llegar a lo alto de la etiqueta y acabar con dicho hombre.

Samantha fue llamada a la misma oficina para que Klabin le diera nuevas órdenes. En la nueva misión que Krauss tendría ella debía mantenerse alejada para que las cosas no se salieran de control, sin embargo, tenían la suerte a favor… ya que el hombre al que debían asesinar estaba buscando una asistenta nueva que se encargara de dicha competencia de modelos emprendedoras, y aunque Samantha no perteneciera netamente a la sección de agentes en ASO, podría cumplir bien una función como intermediaria… ya que sabía como influir en la mente de las personas, más que mal era psicóloga.

Ella debía encargarse más que nada de que el sujeto se convenciera de que Phoenix era quién debía ganar el cupo para entrar a su exclusiva compañía de modelos de alta etiqueta. En ningún momento debía dar pistas de que ambas se conocían, solo tener contacto cuando se requiera. De lo contrario todo puede irse a la mismísima mierda. Samantha Blair accedió ansiosa, le agradaba la idea de participar en este tipo de cosas, y más que nada se lo tomaba como si fuera un juego. Jamás antes había hecho algo como esto, era su primer trabajo como espía. Todo marchaba espectacular, ya estaba todo organizado, solo faltaba darle las indicaciones al inglés que no aparecía incluso ya siendo cerca del medio día.

La psicóloga fue llevada al recinto en donde Charles Smith elegiría a su nueva representante, y cómo se les había informado a ASO, el hombre era un completo pervertido… así que tuvieron que preparar a Samantha de una forma provocativa y hacer lucir sus atributos lo más que fuera posible. Lo hicieron de una manera elegante, con un vestido negro corto, ajustado y con un gran escote en V que dejaba ver sus pechos en la zona central de una manera suculenta; la maquillaron con un color rojo vino en sus labios y arreglaron su cabello con perfectas ondas que la hacían ver espectacular, además de darle unas gafas para leer con un marco negro relativamente ancho que le dio una esencia de secretaria sensual. El hombre quedó maravillado y la eligió de entre otras nueve mujeres que se presentaron.

Ya tenían a la pieza de ayuda adentro. Faltaba la pieza fuerte y el refuerzo que se presentarían esa misma tarde en el salón principal del mismo establecimiento.

Samantha fue llevada al que sería su cuarto, debería vivir allí hasta que la competencia terminase, ya que Charles vivía cerca de la frontera de Rusia con el centro de Europa, cerca de Asia; y claramente para cuando él decidiera volver allí ya estaría muerto, y Samantha regresaría sin prisa a ASO.

Thomas había llegado tarde a la compañía por culpa de los tragos que había bebido la noche anterior con Jhonny en aquel bar. Pidió disculpas y se lo llevaron de inmediato a los nuevos departamentos que ocuparían junto a Phoenix, era un condominio cerca del lugar en el que se realizaría dicha competencia de modelaje. Un departamento que quedaba junto al otro, eran vecinos por obviedad y no vivirían juntos para que se mantuviera la privacidad de cada uno, aunque había una puerta que unía ambas residencias por el interior.

Un quipo se encargó de darle a Thomas la apariencia de un representante de modelos internacionales, con vestir muy peculiar pero sin irse a lo exagerado, con un traje negro, una camisa profundamente negra y una corbata roja profunda que hacía juego con el pañuelo ubicado en el bolsillo superior de la chaqueta del traje, además de que él por costumbre usaba gafas oscuras pequeñas, le venían bien en esta ocasión.

Otro equipo se encargó de preparar a Phoenix, un desafío no muy difícil ya que la chica en sí tenía aquella esencia de sensualidad que tanto atrae al público para encontrarla una mujer realmente interesante. Arreglaron su cabello dejando su rostro completamente descubierto, luciendo por primera vez esa belleza que tanto ocultaba, maquillaron solamente sus párpados con un denso delineador negro y alargaron sus pestañas, le dieron un poco de color a sus mejillas y el rojo pasión fundió color en sus labios tan sensuales. Le dieron un pantalón de traje ajustado, unos tacos que hacían lucir su empeine pálido como su piel, una blusa escotada que lucía la zona alta de sus pechos adornados por un collar de plata fina, además de llevar también una chaqueta del mismo material de los pantalones… ya no parecía la misma chica que trabajaba en ASO.

Cuando le dieron la señal de que ya era hora de presentarse en el recinto porque la competencia estaría por comenzar, ambos agentes se encontraron a la salida de sus departamentos por primera vez y Thomas quedó perplejo con la imagen que ahora representaba aquella chica tan mala que había conocido hace más de diez años; en verdad no podía creerlo.

Él sonrió para sí mismo halagándola como un buen caballero, a lo que ella solo sonrió agradeciendo sus palabras tan corteses. Ambos ya tenían claro lo que debían hacer, lo que debían decir y más que nada el rol que debían cumplir dentro de aquel lugar.

Subieron un taxi y se bajaron a tres cuadras de sus departamentos, ya que vivían cerca, solo tomaron ese vehículo para simular importancia y distancia. Una reverenda estupidez. Ingresaron al recinto y registraron sus datos como nuevos participantes.

        El nombre de usted, señor – sonrió el hombre.
        Jason Walker… venimos desde Escocia – sonrió Lewis.
        Pues bienvenido, ¿cuál es el nombre de la señorita? – miró a Krauss.
        Rose Jenner, escocesa también – volvió a sonreír mientras veía como escribía los nombres en la cartola.
        Perfecto señor, necesito edades de ambos e identificaciones, además de pasaportes.
        Descuide, no hay problema.

Thomas le entregó todo lo requerido mientras que Phoenix se encargaba de inspeccionar con la mirada todo su alrededor, se percató que había muchas chicas extranjeras y tal vez más guardias de los necesarios, era obvio que estaban ocultando algo.

Acabaron el registro y caminaron cerca de los asientos para estar un poco más apartados, el lugar era como un gimnasio de aquellos que hay en las secundarias, solo que no había marcas en el suelo ni tampoco aros de baloncesto. Todo estaba limpio y en perfecto estado, más que nada resaltaba la mesa de los jueces justo en el centro frente a una pequeña marca en donde seguro se pondrían las chicas para ser atacadas con preguntas.

Un hombre dio aviso que todo comenzaría en breve y pidió que las parejas pasaran al salón trasero para esperar su turno respectivo; Lewis y Krauss obedecieron en silencio, hablaban poco… estaban más preocupados de inspeccionar las debilidades de sus oponentes y vigilar en extraño comportamiento de todo el personal cuando los guardias no estaban presentes.

Llegó el turno de Phoenix para el número ocho, luego de una pareja de polacos que parecían albinos. Thomas se quedó parado junto a Samantha que estaba allí inspeccionando que todo anduviera bien cómo Charles le había pedido, debía hablar con Lewis sobre su “modelo” para rellenar unos datos. Phoenix se paró en la marca indicada y maravilló a las cuatro personas de enfrente con su colorado cabello, aquello jugaba a su favor.

Comenzaron las preguntas… Lewis y Blair permanecían atentos a cualquier cosa que pudiera salir mal. Phoenix se mostraba confiada, esa era su mejor arma, además de que tenía aquella percha de diva que no le costaba actuar, todo parecía ir bien.

        ¿A qué te dedicas Rose? – sonrió una mujer.
        Soy asesina… – sonrió ampliamente y el silencio terrorífico aterró a los presentes.
        ¿Qué…?
        Canto en un bar por las noches – siguió sonriendo como si no hubiera pasado nada.
        Te había entendido otra cosa – rió a carcajadas un hombre del jurado.

Thomas miró riendo a Krauss al mismo tiempo que ella lo miraba a él, sabía como arreglar las cosas aunque cometiera errores. Eso era maravilloso.

Unas cuantas preguntas más y siguieron las otras cuatro mujeres restantes, luego de eso se tomó el veredicto para elegir a las diez modelos que participarían en dicha competencia. Samantha no tuvo que influir mucho en la decisión del jurado para que eligieran a Phoenix como una de las clasificadas.

Perfecto. Todo el equipo estaba dentro, teníamos a la pieza fuerte (Phoenix), al refuerzo (Thomas) y a la ayuda (Samantha), con los tres involucrados todo marcharía bien, incluso tal vez dicha misión acabaría antes de lo esperado.

A las modelos les indicaron los horarios en los que debían presentarse al día siguiente para conocer a las autoridades que deberían respetar dentro del concurso, las reglas que deberán seguir y todo el plan, los representantes también debían estar allí. Después de eso, todos se marcharon a sus respectivas moradas para descansar y volver al día siguiente, en el trayecto a casa Thomas llamó a Klabin para dar bitácora de todo lo que había pasado y así poder irse a dormir sin problemas, el superior los felicitó y cortó la transmisión.

Subieron ambos a sus departamentos y se quedaron afuera de éstos para conversar un poco sobre lo que había pasado, rieron un poco y el frío se hizo presente… el silencio los acompañó también. Thomas guardó sus gafas en su bolsillo y se dedicó a apreciar el pálido rostro de Phoenix mientras podía tenerla al frente antes de que entrara en su departamento, la invitó a pasar amablemente… ella se negó sonriendo melancólica.

Hubo un momento en que no se dijeron absolutamente nada, era como si sus ojos se comunicaran, siendo que nunca había pasado algo como eso entre ellos. Pero el momento se dio y Lewis no resistió, se acercó rápidamente al rostro de la chica y con una mano acarició su mejilla para sujetarla mientras la besaba tan solo superficialmente. Parecía que el destino conspiraba en su contra, una fuerte brisa los interrumpió y dejó a Phoenix mirando extrañada a Lewis como pidiendo explicaciones de su acto tan osado, pero no dijo nada… solo agachó la mirada y entró en su departamento.

Thomas quedó como un tonto sonriendo de costado, se felicitó a sí mismo como si se hubiera ganado el gran premio y entró a su residencia para prepararse un café y luego irse a la cama agotado por el largo día.

Krauss permanecía al otro lado de la pared con una rara sensación, como si lo que acababa de pasar fuera algo realmente malo… ella jamás se involucró con un hombre además de Jhonny y los sujetos de las misiones que se le encargaba, pero Thomas no estaba en una misión… él era su compañero de trabajo y antes era su competencia, no entendía bien lo que había ocurrido y un caos apareció en su mente para atormentarla tal como a una frágil muñeca inocente.

Su sueño se vería complicado por problemas que ella quería provocar, en ese aspecto Phoenix no entendía bien que hacer, tenía la solución para todo en su vida… pero jamás para las relaciones de pareja, ni mucho menos al tema relacionado con el amor. Cabe recordar que ella no tiene lazos afectivos con nadie y eso complica mucho más las cosas; nadie sabría si esto terminaría bien o Thomas se vería involucrado en algo de lo que luego se arrepentiría…

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